Hoy,
20 de octubre, ni la Unidad de Delitos Telemáticos de la Guardia Civil ni el Ministerio de Cultura han tomado medidas contra la concentración que se estaba llevando a cabo en frente a la Sede del PSOE en Madrid para descargar contenidos protegidos a través de redes P2P. Y no lo han hecho a pesar de que ambos recibieron con antelación un burofax alertando de que iban a realizar ese acto en plena calle. Tampoco la policía, que como es lógico, estaba presente en la manifestación. Por lo que, o son todos una panda de vagos que no hacen su trabajo (Ministerio de Cultura y Fuerzas de Seguridad del Estado) a pesar de estar avisados de antemano, o va a ser que usar el emule para bajar la filmografía de Hitchcock es legal y todo. Ni es ilícito civil, ni hostias. Ni siquiera ACAM o Promusicae intentaron impedir el acto.
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Las doce de la mañana* frente a la sede madrileña del PSOE era la cita para descargar contenidos con licencia creative commons. Una pequeña mesa, dos pancartas y dos ordenadores con tarjetas 3G para poder conectarse eran las armas de estos ciberactivistas que piden al Gobierno un marco legal que permita de facto este tipo de descargas."
El País, como de costumbre, no se entera de nada. La cita era para descargar contenidos protegidos mediante redes P2P (con programas como
emule,
Vuze...), no se especificó en ningún lado que la descarga sería únicamente de material con licencias libres. En el
burofax enviado al Ministerio de Cultura, se habló de una obra "protegida", nada más. Y sí, se gritaron en la manifestación gritos a favor de las licencias copyleft, pero no tendría sentido esta concentración si únicamente se bajan archivos cuyos autores permiten la distribución, y más sabiendo que es legal la descarga de material con copyright.
¿Y eso de "
un marco legal que permita de facto este tipo de descargas"? ¿A qué viene? El actual marco legal las permite, no veo qué hay que cambiar... ¿No será que el redactor lo entendió todo al revés porque no se ha informado de lo que escribe? Además, dice (miente) que el Ministro de Cultura anunció una medida "
impopular", cuando la anunció "
anti-popular".