En la edición digital de la Voz de Galicia pude leer un artículo en el que se cuenta como ADIVAN (Asociación de Distribuidores e Importadores Videográficos de Ámbito Nacional) pretende encarcelar al propietario de una tienda de informática por tener 130 películas infantiles descargadas de nternet para entretener a su hija cuando iba a la tienda.
Según ADIVAN ese hecho es falso y el delito se produce porque deduce que esas películas las vendía en el establecimiento.
De todos es conocido que cuando vamos a una gran superficie podemos elegir entre miles de productos, eso sí, solamente tienen uno de cada.
Lo más triste de la noticia es el titular, uno de esos sensacionalistas que gustan tanto a David Bravo: "
Ojo con las descargas por internet". Si somos unos vagos, nos acojonamos, incluso si leemos el subtítulo: "La asociación Adiván pide 16 meses de cárcel para un tendero vigués que guardaba 130 películas pirata para entretener a su hija pequeña". Pá cagarse.
Claro que si leemos toda la noticia, sabremos que el ministerio fiscal se niega a realizar la acusación porque no ve indicios de delito y que incluso en toda la tienda no había ni un solo grabador de cd's (menuda tienda de informática) y que además tampoco vendía cd's vírgenes.
¿Qué gana ADIVAN con estas acusaciones? Pues titulares como los de la Voz de Galicia.