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La Voz de Galicia una nueva denuncia de la SGAE que cae en saco roto. En realidad la cantidad de 3.403 € no era más que un embargo cautelar que no cayó en manos de la SGAE, por lo que el titular no es correcto al 100%.
En todo caso, la demanda a la comisión de fiestas no prosperó por no tener entidad jurídica y no considerar que sociedad recreativa la Troya fuera responsable de la misma por el mero hecho de que ciertos miembros de la misma coincidieran en la organización de las fiestas.
El ansia de la SGAE no tiene límites. ¿Para cuándo canon por silvbar en la ducha? O mejor aún, canon por tener labios.